Las electroválvulas estándar de Bürkert se caracterizan por unas temperaturas de bobina relativamente bajas. Estas temperaturas alcanzan, como máximo, +85 °C en servicio continuo y con una sobretensión del 10%. Además, pueden producirse temperaturas ambiente de hasta +50 °C de manera general. Las temperaturas admisibles en los medios que se desea regular mediante las válvulas de proceso también dependen de los materiales empleados en las juntas y las válvulas, y pueden llegar hasta +250 °C en determinado productos.
Calentamiento de bobinas de electroválvulas
En las bobinas de los solenoides de las válvulas de pilotaje se genera calor.