Caudalímetros SAW en uso en una central lechera
Higiénicos, compactos y aptos para diferentes medios — Colaboración con la central lechera Molkerei Hainichen-Freiberg

Los caudalímetros FLOWave cumplen las máximas exigencias de higiene. Dado que trabajan independientemente de la conductividad eléctrica, Molkerei Hainichen-Freiberg los emplea en la producción de alimentos para bebés para la medición del caudal de agua ultrapura.
Agua ultrapura en las líneas de producción de secado
En el año 2018, después de la puesta en marcha de una nueva instalación de ósmosis inversa, las líneas de producción en el área de secado fueron cambiadas completamente al uso de agua ultrapura durante el modo de espera. Danilo Beer, Jefe de equipo y Subdirector de Producción del área de Secado de Hainichen-Freiberg, explica: «El agua desmineralizada tiene una conductividad muy reducida de menos de 5 μs/cm. Los caudalímetros magnéticos inductivos que utilizamos hasta ahora en la línea de producción ya no eran apropiados para este fin. Por este motivo buscamos un sensor de caudal higiénico que midiera también sin conductividad». La empresa de Freiberg lo encontró en Bürkert. Optaron por el caudalímetro FLOWave. Este trabaja según el procedimiento patentado SAW (Surface Acoustic Waves) y es adecuado para diferentes medios, independiente de la conductividad eléctrica, es decir, tanto para agua ultrapura como para suero o leche.
Un principio de medición con muchas ventajas
El principio de medición presenta ventajas adicionales: por ejemplo, no hay estrechamientos ni elementos instalados en el tubo de medida, con lo cual tampoco existen espacios muertos. El tubo de medida se comporta exactamente igual que un tramo recto de la tubería. En consecuencia, no se puede acumular nada. Además, la medición se efectúa sin ningún contacto entre los elementos de sensor y el medio. Por este motivo, el fluido no influye en los elementos de sensor y no hay ningún riesgo de que estos contaminen el medio. Esta solución es higiénica y facilita la limpieza (diseño higiénico). Dado que el tubo de medida, respecto a la tecnología de fluidos, no se diferencia en ningún aspecto del resto de secciones rectas de tubería del sistema, no se producirá ninguna caída de presión. La medición funciona tanto con líquidos estancados como con flujos más rápidos o cambios de medios. Además, los caudalímetros SAW tienen un peso reducido. Los FLOWaves utilizados en el secado con un diámetro nominal de 50 mm solo pesan unos 3,5 kilogramos y pueden ser instalados o sustituidos fácilmente por una sola persona. La posición de montaje es la que usted desee, para poder ajustar el display de manera que la pueda consultar cómodamente y acceder fácilmente al caudalímetro para la configuración durante su puesta en marcha. Cuando está en funcionamiento, el caudalímetro consume mucha menos energía que, por ejemplo, el caudalímetro Coriolis, que además suele tener un diseño mucho más grande y pesado. Además, no se requiere ningún tipo de trabajo de mantenimiento, lo que reduce aún más los costes operativos.

En el tubo de medida no existen elementos instalados ni estrechamientos; por lo tanto, no se puede acumular nada. «Naturalmente, esto es muy conveniente para nosotros a la vista de nuestros elevados requisitos de higiene en la producción de leche en polvo».
Diferentes medios
Actualmente, se utilizan en el área de secado un total de ocho de estos caudalímetros SAW. En el modo de espera durante la producción, estos miden agua ultrapura, pero también otros medios. Tres caudalímetros están instalados previamente a los llamados evaporadores. «En este punto existen unos caudales considerables», añade Danilo Beer. «Son unos 20.000 litros por hora». En el posterior proceso de calentamiento también se utilizan dos caudalímetros, al igual que en los sistemas de alimentación para la torre de pulverización. Junto con los expertos en fluidos también se pudieron superar unos retos especiales. Danilo Beer recuerda: «En un punto del proceso de producción necesitamos medir el caudal con un contenido de materia seca del 60 %. Por principio, esto no es posible en el procedimiento SAW. A pesar de ello, se encontró una solución adecuada que fue relativamente sencilla de aplicar». En el modo de espera, el FLOWave mide el caudal de agua ultrapura. Si se conmuta al medio durante la fase de producción, lo detecta y emite una señal al caudalímetro magnético inductivo instalado igualmente en este punto, que asume entonces la medición.
Caudalímetro instalado previamente al evaporador

«Los expertos en fluidos también implementaron rápidamente las adaptaciones del software que resultaron ser necesarias durante la puesta en marcha».
Preciso y preparado para el futuro
Entre tanto, los caudalímetros SAW han demostrado su valía en la práctica y convencen por su fiabilidad. Miden el caudal volumétrico con una precisión del ±0,4 % del valor medido. La temperatura se mide simultáneamente con una exactitud < 1 °C. El rango de temperatura de -20 a 140 °C está establecido de tal manera que se pueden llevar a cabo los procesos de limpieza tanto CIP como SIP. En consecuencia, existen múltiples áreas de aplicación típicas, no solo en la industria alimentaria. Los equipos poseen interfaces digitales (a través de un conector M12) o se pueden suministrar, como alternativa, con una interfaz analógica de 4...20 mA. Están disponibles unas variantes con visualización de datos digital in situ, así como una variante FLOWave L con certificación ATEX para la aplicación en zonas potencialmente explosivas, p. ej., al medir alcohol o aceites esenciales. FLOWave está disponible para diámetros nominales grandes hasta DN 80 y tiene un peso propio de máx. 6 kg, frente a otro sensores comparables que pueden pesar hasta 240 kg. Incluso diámetros nominales de hasta DN 8 están disponibles como variantes estándar, p. ej., para aplicaciones en el sector farmacéutico o cosmético. El montaje y desmontaje de FLOWave, así como su recalibrado, en la medida que sea necesario, los puede realizar cómodamente una sola persona.
Medición del caudal en el sistema de alimentación para la torre de pulverización

«En un punto del proceso de producción necesitamos medir el caudal con un contenido de materia seca del 60 %. Por principio, esto no es posible en el procedimiento SAW. A pesar de ello, se encontró una solución adecuada que fue relativamente sencilla de aplicar».


