La historia de éxito de Brenntag
Cuando Brenntag, líder mundial en el mercado de distribución de productos químicos, tuvo que sustituir sus sistemas de monitorización de efluentes y de control de lotes, acudió a Bürkert para obtener una solución completa. El equipo, que había llegado al final de su vida útil, debía ser sustituido y mejorado al mismo tiempo; una tarea que exigía un conocimiento experto tanto de su diseño como de su instalación. El resultado fue una planta más eficiente que cumplía con los requisitos impuestos por la autoridad local en temas relacionados con el agua, y la recomendación de repetir el diseño en otra planta.

Para una compañía que se encarga del almacenamiento, fabricación y distribución de productos químicos, la relación con las autoridades locales en temas relacionados con el agua debe tener unos cimientos firmes. Brenntag debe proporcionar lecturas periódicas de los valores de pH y caudal del efluente vertido, una práctica muy ineficaz y que consume mucho tiempo. Como empresa que asume con seriedad sus responsabilidades con el medioambiente, Brenntag decidió que necesitaba un nuevo sistema que proporcionase lecturas automáticas del pH y del caudal y que pudiera ajustar el pH, y que todo ello pudiera ser registrado y comunicado a la autoridad local.
Más aun, también se identificaron posibilidades de mejora en los sistemas de control de lotes para la producción de hipoclorito sódico, hidróxido sódico y ácido clorhídrico. Estos sistemas también necesitaban ser sustituidos por un diseño que mejorase la eficiencia y la productividad. El proyecto fue encargado en su totalidad a Bürkert Fluid Control Systems; como principal fabricante de sistemas de medición y control, la empresa estaba en una posición inmejorable para ofrecer una solución llave en mano.
Originalmente, un ingeniero debía acudir personalmente la planta de efluente dos veces al día para medir manualmente el pH y los niveles de los tanques. Una vez realizadas estas medidas, el ingeniero debía determinar cuánto ácido clorhídrico, hidróxido sódico o sosa cáustica había que añadir a los tanques para equilibrar las lecturas de pH. Este proceso llevaba mucho tiempo, y no era precisamente eficiente. Además, la autoridad local también quería mejorar la monitorización y el registro de los niveles de vertido, para lo cual sería necesaria más ayuda por parte del ingeniero de planta en caso de
mantener el equipo original.
Tras una visita inicial a la planta para establecer el alcance del proyecto, y una vez definido el criterio de diseño, Bürkert diseñó un sistema completo que incluía sensores de pH y de nivel en los tanques, además de válvulas de cierre para el equipo de dosificación de compuestos químicos y sensores de flujo en las tuberías de descarga. Todo ello controlado desde un panel personalizado hecho a medida que incluía un PLC y una HMI. El sistema de control estaba específicamente diseñado para Brenntag, y el software especialmente creado para cumplir con las especificaciones del cliente.
Una vez finalizado el diseño, pudo dar comienzo el proceso de instalación. Gracias a la estrecha colaboración con el equipo de mantenimiento de la planta, Bürkert pudo instalar el nuevo equipo sin interrumpir el proceso de producción, garantizando a su vez que e pudieran seguir realizando todos los registros exigidos por la autoridad local. Ello conllevó una parte de trabajo fuera de horario laboral, aunque el resultado final fue un sistema de control actualizado y mejorado que incorporaba unos componentes y un diseño de vanguardia que garantizaban una larga vida útil.
Una vez puesto en marcha, el panel de control definitivo monitoriza de forma continua las lecturas de pH, y las registra junto con los caudales de vertido. Cuando es necesario hacer algún ajuste de la lectura de pH, las bombas dosificadoras se activan y se añade al tanque la cantidad calculada de producto químico en función del nivel del tanque y de la lectura de pH exigida. El efecto global ha transformado la planta de efluente en un proceso muy eficiente que además supera los requisitos de la autoridad local.
La segunda parte del proyecto consistía en la mejora de la facilidad de mantenimiento de la planta de hipoclorito sódico. Dicho producto químico se emplea en la lejía como desinfectante y en el tratamiento del agua. La HMI del sistema original estaba anticuada y desactualizada, lo que causaba problemas en la producción. De manera que pidieron a Bürkert que desarrollara un nuevo sistema de control que no incluyera una
HMI vulnerable.
Bürkert cuenta con una experiencia considerable en soluciones de control de lotes, y posee la capacidad única de combinar la automatización de procesos y de laboratorios, elementos de válvulas, sensores, caudalímetros, sistemas de tratamiento de aguas y comunicaciones intercomunicadas creando unos sistemas personalizados con una sola fuente que ofrecen una mayor eficiencia en los procesos. El diseño final, basado en información procedente del cliente, utiliza sensores de flujo y válvulas de membrana, también controladas por un panel personalizado.
Ahora, el nuevo sistema permite al operario seleccionar un volumen preestablecido que permita la adición automática de hipoclorito sódico.
La instalación al completo ha mejorado la eficiencia de la producción y la fiabilidad.